Villa Moncigale forma parte de la tradición rosé de Provenza desde 1921, con viñedos situados en el entorno de la montaña Sainte-Victoire, en Aix-en-Provence. La casa es reconocida por rosados que equilibran frescura, estructura y finura, procedentes de suelos arcillo-calcáreos y altitudes interiores más frescas.
El proyecto se desarrolló en dos fases, primavera y vendimia, para documentar el ritmo del viñedo a lo largo del ciclo anual.
La identidad de Villa Moncigale está firmemente anclada en el rosé.
La botella Cicada, los tonos rosa pálido y su posicionamiento en Provenza definieron de forma natural la dirección del rodaje.
El espectro rosado guió todo el tratamiento visual.
Trabajamos en torno a:
Control preciso de brillos especulares sobre el vidrio
Transiciones suaves de sombra
Reflejos limpios y contenidos
Fondos que acompañan sin competir
La conexión con la montaña Sainte-Victoire ancla la marca geográficamente.
Los elementos de paisaje se integraron con contención: lo suficiente para situar el vino en su territorio, sin convertir la sesión en imagen turística.
Los retratos se construyeron con luz natural y sombra controlada, manteniendo una atmósfera coherente con la paleta rosé.
Los resultados de primavera y vendimia se articulan bajo una misma lógica visual:
Tonos rosados controlados
Tratamiento limpio del vidrio
Equilibrio en el trabajo de sombras
Color grading consistente
La botella Cicada se convierte en el anclaje visual de la serie.
El resultado es un archivo cohesionado, centrado en el rosé, que refuerza el posicionamiento provenzal de la marca y su identidad visual en torno a la elegancia, frescura y territorio.
